| Estas fotografías fueron tomadas por Cristina y por mí (salvo las señaladas con los números 7, 15, 16 y 19, que son de mis amigos Roberto y María) durante los dos viajes que hicimos a Madagascar siguiendo las huellas de El compositor de tormentas. La isla de la luna, de tierra roja como la sangre de sus cebúes, el mar siempre a la vista y la sonrisa perpetua del pueblo malgache. ¿Qué novela no querría para sí estos escenarios? |
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